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A veces la vida te da agradables sopresas…

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Os dejo una entrevista en la que se menciona a Proyecto Ayuda Empresa.  

Os dejo el texto de la entrevista.

Guadalajareño, 31 años, dos veces número uno de su promoción máster en auditoría, finanzas y Bolsa, profesional de BME y emprendedor de una novedosa fórmula de consultoría estratégica basada en la excelencia. Este es el perfil de uno de los jóvenes con talento ‘made in Guadalajara’, el reflejo de una generación perfectamente preparada que le planta cara a la crisis a base de tesón y constancia. Su camino no ha sido una alfombra de rosas, pero este joven no pierde la fe ni en su generación ni en sus propias posibilidades. A pesar de tener un trabajo estable en la Bolsa de Madrid su intención es seguir creciendo como profesional y como persona.

La calificación de generación ni-ni o la generalización estereotipada de que los jóvenes sólo piensan en divertirse no puede aplicarse a los protagonistas de esta sección. Guadalajareños que no tienen más de 20 o 30 años, como Guillermo Meléndez Alonso, confirman aquel eslogan publicitario que decía joven, aunque sobradamente preparados.

El interés por los estudios fue, en su caso, progresivo a lo largo de su vida. Como en el caso de otros grandes talentos, que nunca sobresalieron en los estudios de pequeños, Guillermo siempre tuvo una o varias asignaturas pendientes para septiembre “lo que desesperaba a mi madre, porque ella siempre había sido de matrícula de honor”.

De alumno normal a número uno. En principio, el joven guadalajareño, de 31 años, quiso ser informático, como su padre, pero finalmente se dio cuenta de que su vocación se encaminaba a un área bien distinta. Casi de casualidad empezó a estudiar un módulo de administración de empresas, cuando lo que quería era estudiar informática. “Entonces descubrí que se me da muy bien la contabilidad y auditoría. Finalmente, en ese módulo encontré una de mis vocaciones, la auditoría, y terminé con una nota media de 9,5”. Fue en este módulo cuando descubrió también que estudiar no era tan aburrido como había pensado en su etapa adolescente. Terminó el módulo como número uno de promoción y comenzó un máster de auditoría en el CEF, convirtiéndose, “al parecer, en el primer alumno que tenían que quería hacer un máster en auditoría sin tener estudios universitarios”.

Cuando lo acabó le supo a poco y decidió estudiar Empresariales en la Universidad de Alcalá de Henares, donde también terminó como número uno de su promoción. En su etapa en la UAH también tuvo tiempo para ser “delegado de clase, miembro de la junta, de la comisión de docencia, del consejo de estudiantes y del claustro”. Al poco tiempo se marchó a trabajar a Irlanda durante cuatro meses con una beca Leonardo, tiempo durante el cual perfeccionó su inglés.

Sin detenerse en su carrera hacia una formación de mayor excelencia, Meléndez empezó a cursar un nuevo máster, este en finanzas y por el CIFF. Este máster le dio la posibilidad de realizar unas prácticas en la Bolsa de Madrid. Aún recuerda el día en que le comunicaron la noticia. “El máster que hacía era por las tardes y yo estudiaba por las noches por lo que, cuando me llamaron por la mañana, me pillaron completamente dormido. Me acuerdo que me dijeron: “Te llamamos del grupo BME, ¿nos conoces?”. Yo respondí que no con voz de sueño e inmediatamente cambiaron indicando que eran la Bolsa de Madrid. A partir de ese momento tuvieron toda mi atención, dado que la Bolsa ya me gustaba por aquel entonces”.

Desde esa época, su rutina ha sido la de la constancia y el esfuerzo porque empezó a estudiar Administración y Dirección de Empresas mientras ya trabajaba en la Bolsa. Cuando acabó la carrera, inició su tercer máster, este especializado en Bolsa, que cursa en la actualidad.

A toda velocidad Su horario es frenético, “me levanto a las seis de la mañana para ir a la Bolsa. Una vez allí, nunca sabes qué es lo que te va a tocar hacer en el día, esa es una de las partes buenas de trabajr en I+D, existen tareas repetitivas, pero la mayoría no lo son. Puede tocar valorar un nuevo producto o analizar la relación coste/beneficios de un proyecto en China. Es divertido, la verdad”. Sale a las 17.30 horas y se marcha a clase tres días a la semana, o a estudiar para conseguir “las licencias de renta variable y derivados” para operar como brocker. Junto al trabajo y al máster, fruto de su talante emprendedor, ha empezado a crear una iniciativa que se llama “Proyecto Ayuda Empresa,

 www.proyectoayudaempresa.com

Se trata de una cooperativa de excelencia académica cuya finalidad es ayudar a empresas en crisis y mejorar las oportunidades laborales de sus integrantes”. El final de su día acaba entre la una y las dos de la noche. “Sí, duermo poco”, dice sonriendo.

La Bolsa, por dentro. Su trabajo en la Bolsa de Madrid no coincide con la imagen mental que mucha gente tiene de este trabajo. “Mi función es llevar las finanzas de dos empresas del grupo, BME Innova (empresa de I+D) y BME Consulting (empresa de consultoría internacional). Por lo tanto, como tal, mis funciones no están directamente relacionadas con el mercado. No obstante, estoy sentado a dos metros de la mesa que lelva el Ibex 35 y no, el mercado no es como nos lo imaginamos todos, es mucho más tranquilo”, cuenta. La informatización de las contrataciones de Bolsa han hecho que se pierda “el glamour” de décadas atrás, cuando los gritos y el nerviosismo eran habituales en el parque de la Bolsa de Madrid. Una de las anécdotas que este joven talentoso cuenta del pasado de la Bolsa es que “antiguamente, después de las sesiones de contratación en donde los brokers gritaban “compro” y “vendo” como en las películas, se repartían vasitos de zumo de limón para la garganta”.

También cuenta que “había un estanco dentro de la Bolsa que, cuando se había tenido una buena sesión, se hartaba a vender puros entre los brokers”. No pone límites a su futuro y tiene previsto continuar estudiando “informática o derecho”, continuar en la Bolsa, en su actual departamento u otro diferente, y seguir con su proyecto emprendedor. “Hasta ahora nos ha ido muy bien. Proyecto Ayuda Empresa está empezando a expandirse y con éxito. Ayer mismo recibimos otra consulta de un empresario colombiano planteándonos una duda de financiación. No tengo ni idea de hasta dónde puedo llegar, pero me apetece averiguarlo”, sentencia.

Guillermo Meléndez no se considera un ejemplo a seguir ni tampoco un experto como para dar consejos. Lo que sí apunta si se le pregunta por la fórmula del éxito para un joven que se encuentre desorientado o no sepa qué hacer con sus estudios es que “no se rinda. Yo estuve cerca de hacerlo y me habría equivocado por completo. Era un mal estudiante y mírame ahora. La verdad es que mis padres no se lo pueden creer. Por otro lado, también es recomendable formarse todo lo que se pueda y, si se tiene la ocasión de salir a estudiar al extranjero, hacerlo sin duda, ya que se valora mucho a nivel empresarial”, opina este joven talentoso que, además, es consciente de que “la juventud lo está pasando muy mal hoy en día. Es la primera vez que, en España, personas formadas y perfectamente válidas no tienen posibilidad de encontrar trabajo, lo que es desconcertante para todos”.

Espero que os haya gustado.

Un saludo a todos.

 

 

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